El acceso a agua limpia es un derecho humano. El agua es un elemento esencial para la vida, necesario para prevenir enfermedades, producir alimentos y generar riqueza para las personas. Por eso, garantizar un  agua libre de impurezas, potable y accesible para todas las personas es parte esencial de la vida. Algo que toca directamente a Fhimasa, porque forma parte de su ADN.

Nuestro propósito para contribuir a la sostenibilidad del planeta nos lleva a ofrecer soluciones eficaces, sostenibles e inteligentes en la gestión del agua y los sistemas de saneamiento de municipios como Bilbao, Barakaldo, Sestao  o Getxo. De esta manera, aportamos nuestra tecnología y todo nuestro conocimiento en la mejorar la calidad de vida de las personas y en el desarrollo más sostenible de las ciudades.

Fhimasa está comprometida con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Se trata de 17 retos cuyo fin es erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todos las personas del mundo sin distinción gocen de paz y prosperidad.

Por la actividad que realiza Fhimasa, nuestro compromiso es mayor con el ODS número seis. Aunque somos conscientes de la importancia de realizar acciones que fomenten todos y cada uno de los objetivos que se marcan en los ODS.

 

Fhimasa con los ODS

Fhimasa con los ODS

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) constituyen una iniciativa de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que está canalizada a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y se suscribieron en enero de 2016, estableciendo las políticas y la financiación necesarias para la consecución de esos objetivos a lo largo de los 15 años siguientes y actuando en unos 170 países y territorios de todo el planeta.

Es evidente que, por la actividad que Fhimasa, nuestro compromiso es mayor con el número seis. Aunque somos conscientes de la importancia de realizar acciones que fomenten todos y cada uno de los objetivos que se marcan en los ODS.

Qué dice el ODS número 6: Agua limpia y saneamiento.

El agua libre de impurezas y accesible para todos es parte esencial del mundo en que queremos vivir. Hay suficiente agua dulce en el planeta para lograr este sueño. Sin embargo, actualmente el reparto del agua no es el adecuado y para el año 2050 se espera que al menos un 25% de la población mundial viva en un país afectado por escasez crónica y reiterada de agua dulce. La sequía afecta a algunos de los países más pobres del mundo, recrudece el hambre y la desnutrición.

Esa escasez de recursos hídricos, junto con la mala calidad del agua y el saneamiento inadecuado repercuten en la seguridad alimentaria, los medios de subsistencia y la oportunidad de educación para las familias pobres en todo el mundo. Afortunadamente, se han hecho algunos avances en la última década y más del 90% de la población mundial tiene acceso a fuentes de agua potable mejoradas.

Para mejorar el acceso a agua apta para el consumo y al saneamiento, y la gestión racional de los ecosistemas de agua dulce entre las comunidades locales en varios países en desarrollo del África Subsahariana, Asia Central, Asia Meridional, Asia Oriental y Asia Sudoriental.

Datos destacables

  • 3 de cada 10 personas carecen de acceso a servicios de agua potable seguros y 6 de cada 10 carecen de acceso a instalaciones de saneamiento gestionadas de forma segura.
  • Al menos 892 millones de personas continúan con la práctica insalubre de la defecación al aire libre.
  • Las mujeres y las niñas son las encargadas de recolectar agua en el 80% de los hogares sin acceso a agua corriente.
  • Entre 1990 y 2015, la proporción de población mundial que utilizaba una fuente mejorada de agua potable pasó del 76% al 90%.
  • La escasez de agua afecta a más del 40% de la población mundial y se prevé que esta porcentaje aumente. Más de 1700 millones de personas viven actualmente en cuencas fluviales en las que el consumo de agua supera la recarga.
  • 4 billones de personas carecen de acceso a servicios básicos de saneamiento, como retretes o letrinas.
    Más del 80% de las aguas residuales resultantes de actividades humanas se vierten en los ríos o el mar sin ningún tratamiento, lo que provoca su contaminación.
  • Cada día, alrededor de 1000 niños mueren debido a enfermedades diarreicas asociadas a la falta de higiene.
  • Aproximadamente el 70% de todas las aguas extraídas de los ríos, lagos y acuíferos se utilizan para el riego.
  • Las inundaciones y otros desastres relacionados con el agua representan el 70% de todas las muertes relacionadas con desastres naturales.